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| Declaración de prensa final de la XVII Asamblea General de Cáritas Internacional«La globalización es un éxito cuando todos disfrutan de sus beneficios» (14 julio 2003)Cáritas Internationalis concluye su XVII Asamblea General con una clamorosa exhortación para conseguir la justicia social y económica a los marginados de todo el mundo, trabajando en solidaridad con los pobres. Los delegados de las organizaciones Cáritas de todo el mundo dejan el Vaticano y vuelven a sus países de procedencia, con el mandato no sólo de actuar en el nombre de los pobres, sino también de habilitar a los pueblos a afrontar las fuerzas que les opriman, a través de la incidencia política y social, la cooperación solidaria, la mayor colaboración entre nuestros miembros, y un renovado compromiso con toda la Confederación. Cáritas Internationalis reafirma la naturaleza inviolable de la dignidad humana y que el valor de las personas no puede ser negociado sobre la base de los intereses del mercado. Cáritas Internationalis se compromete a trabajar por una sociedad que incluya a los pobres y a aquellos que han sido dejados al margen de nuestro mundo cada vez más globalizado. Esto significa globalizar la solidaridad, y a ello se dedicará la Confederación Cáritas en los próximos cuatro años. La idea de la globalización de la solidaridad nace de la respuesta a la exhortación del Papa Juan Pablo II, en su carta apostólica Novo Millennio Ineunte, para que nos comprometiéramos a demostrar de manera práctica y concreta el amor por la humanidad. Las necesidades de las personas en un mundo globalizado, dijo el santo Padre, exigen a la caridad una nueva creatividad para demostrar la solidaridad con los pobres y marginados y darles la esperanza de un futuro mejor. Con este mandato, los miembros de la Confederación Cáritas redactaron el Plan de Trabajo 2003-2007. En su discurso principal ante la Asamblea General, su Eminencia Oscar Andrés Cardenal Rodríguez Maradiaga, SDB, Arzobispo de Tegucigalpa, Honduras, habló del modo en que la riqueza y las oportunidades estaban concentrándose, ahora más que nunca, en manos de una minoría y afirmó que vivimos en un mundo que sigue dividido tajantemente entre los que disfrutan de las oportunidades que ofrece la globalización y los que han sido dejados al margen de ella. El plan de trabajo 2003-2007 se ha redactado con miras a asistir a las personas marginadas para que ocupen el lugar que les corresponde en este nuevo mundo. El plan se basa en los cuatro objetivos estratégicos del Plan Estratégico de la Confederación: foro, habilitación / capacitación, intercesión / incidencia y facilitar la cooperación. En su plan de trabajo, las organizaciones miembros de Cáritas Internationalis han reafirmado su compromiso de llevar la voz de los pobres a las sedes internacionales y cumplir la función de enlace entre los responsables de la toma de decisiones y las personas afectadas por éstas. Por ello, la Asamblea destacó la importancia de la labor de intercesión, que utiliza estrategias que son el fruto de la experiencia directa de los pobres y entabla un diálogo sobre todas las cuestiones relacionadas con la erradicación de la pobreza. Los miembros de la Confederación se centrarán en especial en temas como el cuidado de la tierra y el desarrollo duradero, el VIH/SIDA, el tráfico de seres humanos, la paz y la reconciliación, prestando una atención especial a la prevención de conflictos. La Asamblea debatió también sobre las víctimas de la pobreza global. El análisis de las tendencias globales presente en el documento base de la Asamblea, “Globalizando la solidaridad”, ilustraba cómo la pobreza afecta, de manera desproporcionada, a las mujeres. Según las estadísticas de la ONU, las mujeres realizan un 70% de las horas trabajadas, recibiendo sólo el 10% de los ingresos. En la agricultura, las mujeres representan el 40% de la fuerza de trabajo y, sin embargo, poseen sólo el 1% de las tierras. Si bien cotidianamente deben hacer frente a la pobreza, en el ámbito de sus hogares -cuidar de los hijos, proveerles de educación, alimento y techo--, su acceso a la educación es limitado. Cáritas Internationalis considera que es fundamental declararse abiertamente en favor de los derechos de la mujer, como también de los de la infancia y la juventud, y mientras tanto aplicar estos principios a nivel interno en sus estructuras organizativas. Tomando como fundamento la recomendación del Grupo de Trabajo sobre Género, la Asamblea General, por tanto, ha ratificado una enmienda al Reglamento Interno de la Confederación Cáritas Internationalis, estableciendo que, en la elección de las Organizaciones Miembros al Comité Ejecutivo, cada conferencia regional de CI deberá asegurarse que, en la media de lo posible, haya igual representación de hombres y mujeres. Al mismo tiempo, la Confederación realiza su visión de la globalización de la solidaridad, reforzando la cooperación solidaria, especialmente con aquellas organizaciones miembros con recursos limitados, así como con el diálogo y la comunicación. Para terminar, la XVII Asamblea General ha dado una calurosa bienvenida a otras nueve Cáritas, como nuevos miembros de la Confederación, que son: Cáritas Kazajistán, Bielorrusia, Estonia, Letonia, Serbia-Montenegro, Tonga, Social Action (Inglaterra y Gales), Cordaid (Holanda) y Catholic Campaign for Human Development (EE.UU.). Roma, 11 de julio de 2003. |
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